¿Otro estudio más de branding?
Sí, otro estudio más de branding
Del dicho al hecho
“Deberíamos hacer un proyecto juntos” fue una de las frases que más nos dijimos desde que nos conocimos trabajando como dupla. Y aunque a veces esas frases quedan en el aire como algo que algún día podría pasar, en nuestro caso encerraba algo más: una especie de complementariedad que era evidente. A nivel creativo somos la continuidad del otro. Sí, tenemos roles distintos (copy y directora de arte), pero la barrera era casi inexistente, íbamos y veníamos de un lado al otro sin fricciones y el proceso fluía naturalmente.
Así que cuando las circunstancias fueron propicias, esa frase se volvió una acción. This is Bravo es el resultado de nuestra intención de construir algo propio, que se pareciera lo más posible a la manera que tenemos de trabajar.
Non-negotiables
Antes de pensar en lo que sí queríamos, decidimos abordar aquello que no y establecimos una lista de las cosas que no estábamos dispuestos a resignar. Convertimos nuestras quejas al sistema en nuestra escala de valores y de allí surgió el manifiesto que determina la manera en que queremos trabajar con las personas que confíen en nosotros. Dentro de eso, todo; fuera de eso, nada.
Queremos construir relaciones que no surjan de la conveniencia (porque eso es algo que cambia todo el tiempo) sino desde una mirada compartida del proceso creativo, del trabajo en equipo y del respeto mutuo. Estamos convencidos de que si logramos hacer ese match con futuros clientes podremos construir algo poderoso. No necesariamente mejor, pero sí más honesto. Ese manifiesto está acá.
¿Cómo hacer algo distinto?
No somos el único estudio de branding y lo sabemos, como también sabemos que no venimos a ocupar cualquier lugar sino a construir un espacio que nos represente. Por eso era importante encontrar una manera de trabajar que sea propia y con la que nos sintamos cómodos. Así que nos pusimos a indagar en el proceso tradicional y sus falencias (o lo que creíamos que era necesario mejorar). ¿Qué partes generan más fricción? ¿Qué cosas son poco transparentes?
El objetivo era identificar todas las debilidades posibles y ver cómo podíamos aliviar la tensión que generan. Y lo que comprendimos era que no debíamos competir desde la estructura, sino desde la forma. Al ser un equipo pequeño tenemos flexibilidad y podemos generar una cercanía que en las agencias o estudios más grandes no eran capaces de lograrlo; y es que mientras mayor es la estructura de los equipos involucrados, más barreras aparecen entre el equipo creativo y las marcas, más ruido, más distancia. Nosotros acortamos el camino: dos personas trabajando codo a codo con las marcas. Creemos que el trabajo creativo puede darse de dos maneras: colaborativo o a demanda. No vamos a juzgar cuál es mejor, pero tenemos muy en claro cuál es el que preferimos.
Lanzarse no da miedo, el miedo viene después
Probablemente uno de los retos más grandes que aparece a la hora de iniciar un proyecto propio tiene que ver con la obligatoriedad de asumir roles que en las agencias no asumimos directamente (y por consiguiente desconocemos cómo llevar adelante): el modelo de negocio, los impuestos, las figuras legales, el networking, la obtención de clientes, el soporte emocional y un listado que cada vez que lo repasamos tiene un ítem nuevo. ¿Qué haremos cuando eso ocurra? No lo sabemos. ¿Seremos capaces de enfrentar esa situación? El tiempo lo dirá. Lo cierto es que decidimos aprender mientras caminamos. No seremos los primeros ni los últimos en atravesar algo similar, así que estamos dispuestos a ponerle la mejor cara a los obstáculos que se nos presenten.

La creatividad no es mágica, es metódica
La necesidad de crear un método de trabajo propio tiene una doble explicación. Por un lado, porque entendemos que la creatividad no surge del caos, sino del orden que podamos generar para que las ideas fluyan. Pero sobre todo, porque queríamos que las personas que trabajan con nosotros entiendan qué está pasando en cada momento del proceso. En qué parte están, qué sigue y por qué se entrega lo que se entrega. Y eso no se logra con un simple gestor de tareas (tipo Kanban) sino con un marco de trabajo transparente que acompañe el proceso de creación de marca al ritmo que la marca necesita.
Nuestro método está dividido en fases y cada una tiene objetivos claros, tareas concretas, plazos estimados y un entregable. No hace falta ir de cero a todo (aunque sabemos cómo hacerlo). Se puede avanzar por etapas, entrando o saliendo de ellas según las necesidades del proyecto, sin perder coherencia. Es un proceso que se adapta y eso, para nosotros, es clave.
¿Este método es definitivo? Probablemente no. La iteración es parte de lo que somos. Pero estamos seguros de que, por ahora, es un muy buen punto de partida.
This Is Bravo
Nos gusta aclarar que somos un estudio de branding muy poco convencional. Y no tiene que ver con una pose marketinera para hacernos los distintos, sino porque elegimos no repetir fórmulas estandarizadas (que seguramente funcionan y bien) para tomar nuestras propias decisiones. Tenemos un mantra: somos rebeldes, experimentales y guardianes de tu marca.
En este estudio hay amor, dedicación y, sobre todo, mucha valentía. Para abandonar la zona de confort y crear algo propio, para emprender un camino sobre el que se tienen muchas preguntas y muy pocas respuestas, o para explorar lo desconocido incluso en lo que ya conocíamos, hace falta coraje. Por eso This is Bravo.
Si llegaste hasta acá, gracias. Nos emociona poder compartir esto que, más que un lanzamiento, es una declaración. Si conectas con nuestra manera de pensar, entonces ojalá nos crucemos. Para charlar, para construir, para equivocarnos, para hacer algo en serio.
Esto recién comienza.
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