Cuando el privilegio se vuelve acción
Fundación En Sol Mayor
Desde hacía varios años, Martín, Laura y un grupo de amigos que se sumaban a la causa, venían organizando colectas para mitigar un poco la realidad que les toca vivir a las infancias menos favorecidas. Iniciativas a pulmón que empezaron siendo chiquitas y que lentamente fueron tomando una magnitud que demandaba otra estructura: algo más organizado, auditable, transparente y capaz de sostenerse en el tiempo involucrando a cada vez más actores. Formalizar la intención.
Esa fue la semilla que dio origen a Fundación En Sol Mayor, una organización cordobesa que usa el arte y la música como puente para acercar experiencias alegres y dignas a las infancias con una realidad más vulnerable.
Así que cuando llegaron a This is Bravo, el proyecto ya tenía un nombre y una idea con mucho significado detrás. El desafío era encontrar cómo mostrarle eso mismo al mundo: darle forma, lenguaje y un sistema que le permitiera crecer de manera consistente. Las personas se comprometen con lo que entienden y respetan. Y tener en claro cuál es tu identidad es el primer paso para construir confianza.
El desafío del sector
Entrar a un segmento como el de las ONGs sin antes entender sus códigos habría sido un error. El universo marcario de este tipo de instituciones tiene patrones muy marcados que valía la pena identificar y comprender.
A través de un benchmark competitivo, mapeamos los códigos visuales y narrativos dominantes en el universo de las fundaciones relacionadas con las infancias: qué símbolos se usan, qué paletas predominan, cómo hablan, qué valores comunican y de qué manera. Lo que encontramos fue un segmento con alta saturación en tres frentes: símbolos figurativos, paletas dominadas por el azul y tipografías de carácter institucional.

Con ese mapa en la mano teníamos las coordenadas para dar el paso siguiente: trabajar hacia adentro, entender qué tenía de único esta fundación y construir desde ahí una identidad con criterio propio.
Entender antes de diseñar
El proceso de descubrimiento involucró dos sesiones de trabajo con el equipo de la fundación. El objetivo no era extraerles información, sino acompañarlos a articular lo que ya sabían pero todavía no habían sido capaces de poner en palabras. A través de dinámicas de exploración, construimos juntos el mapa emocional y conceptual de la fundación: qué la motiva, qué la distingue, cómo se comporta hacia el mundo y qué le promete a quien decide sumarse.
De esas conversaciones emergió la materia prima para construir el ADN de marca: sus verdades, los principios que guían su comportamiento, su personalidad, los territorios que ocupa, la construcción arquetípica y su propósito.

Dos ideas funcionaron como ejes del trabajo: que el arte sea un puente y que pasar del dicho al hecho es el único camino posible. Que los privilegios se vuelvan un catalizador de la acción y que el arte funcione como el lenguaje que iguala y acerca realidades distintas.
Concepto, simbología y color
Hubo una frase dicha en la primera reunión que resonó mucho en nosotros: la fundación se llama En Sol Mayor porque Sol Mayor es “el acorde del abrazo”. Un acorde alegre, ascendente, el que aparece en esas canciones felices que uno se encuentra tarareando sin saber por qué.
El arte y la música convocan, reúnen, igualan y emocionan. Era un concepto poderoso que necesitaba un símbolo capaz de representarlo sin ser literal.
La pregunta fue cómo darle forma a eso. Buscamos un elemento que perteneciera al mundo de la música pero que pudiera transformarse en algo más amplio: el pentagrama. Convertimos su estructura lineal en una geometría circular: un abrazo. Los extremos del pentagrama se convirtieron en manos y de la contención surge la sonrisa.
Así construímos un símbolo cargado de significado sin caer en la literalidad, que se siente antes de explicarse, y que transmite la calidez de un encuentro, la alegría de un momento compartido, sin necesidad de descifrar nada.

La paleta tuvo su propio desafío. El sector tiende a dos extremos: paletas corporativas dominadas por el azul o colores estridentes asociados a lo infantil. Elegimos un camino propio: un verde bosque como base que transmite estabilidad, complementado por una armonía pastel de rosa nube, naranja ocaso y lavanda. La clave no está en cada color por separado sino en la calidez e inocencia que surge de la combinación.
Tarda en llegar y al final hay recompensa
Después de un proceso de trabajo intenso, llegó el momento de los resultados. La respuesta de Martín y Laura fue de emoción genuina: sintieron que lo que tenían adelante capturaba el espíritu de la fundación y todo lo que habían imaginado para ella.
El resultado fue un sistema de marca completo: brand DNA, identidad visual, adaptaciones para redes sociales, stationery, brochure institucional y la cartelería para Eco Sin Límites, el primer evento de la fundación.

Este tipo de proyectos son una bocanada de aire fresco. Nos recuerdan el poder que tiene lo que hacemos y reafirman por qué lo hacemos. Las marcas con un propósito genuino detrás te involucran de una manera distinta: te demuestran que tu trabajo tiene un impacto real en los demás, que podés llegar a tocar el corazón de alguien.
Y poder darle a Fundación En Sol Mayor el lenguaje y las herramientas para que su historia se vuelva la banda sonora de un montón de vidas fue una gran oportunidad y un enorme privilegio.
Compartir










