Para hacer algo "wow", lo más importante es el "how"
Branding, pero a nuestro modo
Una parte importante (tal vez crucial) de encarar este proyecto era la posibilidad de construir una metodología de trabajo que nos represente. Puede sonar caprichoso, pero en realidad ese deseo inicial esconde muchos de los aprendizajes que acumulamos a lo largo de nuestra carrera.
Estamos convencidos de que la marca es el activo más sensible de una empresa. Sin embargo, el camino para llegar a ella seguía contemplando cosas que hacían ruido y que para nosotros no tenían sentido: briefs de otro siglo, un escaso involucramiento del cliente (apenas para subir o bajar el pulgar a una propuesta), cronogramas inviables y abordajes estandarizados que no atendían ni entendían el contexto cada caso.
El cómo era fundamental. No queríamos replicar ese proceso lineal que inicia con el brief y termina semanas después con una revelación casi mágica. Buscábamos generar algo más transparente. Involucrar a nuestros clientes. Darles la oportunidad de que piensen en lo que quieren para su marca. Ofrecerles una ruta clara para entender en qué parte del proceso están, qué estamos construyendo y por qué. Nada de voilà.
1% inspiración, 99% transpiración
Cuando uno no sabe a ciencia cierta lo que quiere, conocer lo que no se quiere es igual de importante. Con eso en mente, identificamos cuáles eran los aspectos del proceso tradicional de branding que le metían ruido a la experiencia e indagamos en otras industrias para buscar herramientas que nos ayudaran a minimizarlos.
Como gran parte de nuestra experiencia está vinculada directa o indirectamente con empresas tecnológicas, fue muy natural encontrar cierta inspiración en ellas. Sobre todo en las startups, que son dinámicas, mutan y se adaptan fácilmente porque tienen procesos que así lo permiten. Exploramos sus métodos de trabajo, las fases de iteración, los ciclos de prueba y error y los adaptamos a un proceso de toma de decisiones donde la creatividad y la sensibilidad también fueran parte.
Así nacieron los pilares del método de trabajo que tenemos como estudio:
Agilidad, para adaptarnos y para cambiar cuando todavía estamos a tiempo.
Modularidad, porque si cada proyecto es único, el proceso de construcción de marca debe ser flexible.
Transparencia, para que la otra parte sepa siempre qué estamos haciendo y por qué.
Horizontalidad, porque preferimos trabajar con marcas y no para marcas.
El método de trabajo que diseñamos en This is Bravo es modular, incremental y transparente; contempla una serie de fases distintas enfocadas en el trabajo en equipo y la co-creación, y cada una de ellas ofrece un entregable, esto nos permite alcanzar tres condiciones que para nosotros son clave:
- Que no estés obligado a esperar hasta el final del proceso para que puedas tener algún material de tu marca.
- Que puedas iniciar el proceso en la fase que tu marca necesite. Que puedas detenerlo si hace falta, retomarlo más adelante o incluso llevarte los resultados a otro lado sin que eso implique una pérdida de tiempo ni de recursos.
- Que participes activamente del proceso con espacios reales de trabajo, opinión, cuestionamiento y resignificación, para que no seas solamente un tomador de decisiones.

El paso a paso que imaginamos
Nuestro método incluye 6 fases.
Descubrimiento: Aquí buscamos conocer a tu marca para entender a fondo las necesidades del proyecto, el contexto real en el que te encuentras y el alcance que le daremos al caso. No hay decisiones creativas sin una mirada estratégica primero.
Reconocimiento: Investigamos a fondo la competencia, la audiencia y las tendencias para identificar los espacios de diferenciación de tu marca. A partir de ahí, entregamos un benchmark estratégico de la competencia y un moodboard que delinea la atmósfera de la marca.
Diferenciación: Definimos los lineamientos que hacen que tu marca sea única, memorable y coherente y los volcamos en un documento de ADN de marca que resume los atributos, verdades y territorios de marca; arquetipos e insight de tu persona usuaria o consumidora.
Concepción: Aquí aterrizamos la idea que define conceptual y gráficamente a tu marca y con la que va a conectar con tu audiencia. Esto incluye naming, isologotipo y concepto de marca.
Materialización: Donde desarrollamos las aplicaciones necesarias para que tu marca cobre vida en todos los puntos de contacto: guía de estilo, brandbook, templates y brand mentoring
Vinculación: Creamos experiencias que refuerzan la conexión con tu audiencia, como el diseño de espacios, la creación de packaging de producto, el desarrollo web o activaciones para eventos.
Como ves, es un proceso que va de cero a todo, pero que no necesariamente debe comenzar y terminar así. Cada proyecto tiene su propio recorrido y eso, para nosotros, es parte de lo que hace única a cada marca.
Un método que… ¿funciona?
Para nosotros sí. Este método ayuda a que todo encaje mejor. Nos permite optimizar nuestros tiempos y la manera en que nos organizamos sin perder frescura. Pero también pone en valor el proceso, haciendo que algo que suele ser inaccesible se convierta en una experiencia valiosa para quienes nos eligen. Queremos que el camino sea tan gratificante como la meta y, si lo logramos, lo celebraremos como un triunfo.
¿Puede cambiar? Claro que sí. Estamos completamente abiertos a recibir e incorporar lo que cada proyecto pueda revelarnos. Ya sean datos, inquietudes u otros caminos que no habíamos contemplado.
Nada de esto está escrito en piedra. Lo que creamos muta, se transforma y evoluciona.
No vamos a pelearnos con eso, al contrario, lo estamos esperando. Porque cada cliente, cada proyecto y cada marca hace del proceso, y de nosotros, una mejor versión.
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